3/7/17

Broken

Parece que el destino no quiere regalarme bienestar. Sos mi mayor lección, esa que siempre siento que no podré superar, aprender, o atravesar. 
 Siempre pienso que no me falta nada más, que con vos en mis días todo tiene un sentido diferente, todo se manifiesta más atractivamente... 
Me muero por ser feliz a tu lado, aunque quizás no muero y solo nazco, nazco desde las estrellas para encontrar tu abrazo. 
Quisiera saber qué esto que venimos construyendo hace rato, por fin ha crecido y madurado, que cuando camina ya no se lástima  tanto.
 Quisiera tener la garantía de que siempre miraré tus ojos profundos. 
Todos mis días están llenos de espera, de incertidumbre, de malestar, de sueños donde lloro y no importa mi sufrir, de deseos truncados y cobardía extraordinaria, de orgullo infeliz y desesperanza garantizada... 
La lección que me toca con vos es la más dura, odio como amo. Odio como mi amor no  basta ni satisface, odio como siento, odio lo que  hago pensar, odio los problemas que nunca terminan de estar, odio el malestar que soy capaz de gestar...
 Una gran parte de mí, se marchita cuando temo no tenerte más, -mi ser en su totalidad- la necesidad me envuelve en su saco gris de polvo asfixiante, deseando salvarme diciendo tu nombre, mirando tu cara, tu alma. 
Me muero por abrazarte y tenerte cerca de mi corazón, para que sigas siendo parte y causa de mi respiración.
 El amor es muy fuerte, y sin embargo insuficiente. Nos enseñaron a idealizar, a esperar, a aspirar encontrar...   
Encontrar una media naranja, una mitad ideal, gracias a un mito perverso que nos dice que somos seres incompletos, inacabados, infelices e inútiles...
 Idealizar al otro, pretender que encaje con una expectativa personal, buscar esa pieza del rompecabezas con el que te tentó la sociedad, odiar lo que es diferente a lo esperado. 
La lección que me toca con vos es la más dura. Enfrentar la realidad que da lugar a un campo infinito de malestar en tu ausencia, a veces en tu presencia.
 Un fantasma de nostalgia me abraza todas las mañanas, un tirano del miedo me dicta palabras que me rebanan el alma. 
La lección que me toca con vos es la más dura, y dudo poseer la capacidad de salir victoriosa de esta batalla de emociones y sentido existencial. 
Ojalá pudieras meterte en mi mente, ver lo que habita y lo que siente, ver las pesadillas y abrazarme para que nunca sienta que pueden atravesar la barrera onírica e instalarse en la vida. 

1/3/17

In my darkest hour

No estás en  mi hora más oscura, cuando la desesperación me consume, cuando ya se me pierden las esperanzas, cuando mis glándulas no pueden fabricar más lágrimas... Tu amor era tan pobre y moribundo que unas palabras de mi parte o un tenue cambio de planes terminaban de arrancarlo de tu ser. Cuesta aceptar cuando el sentimiento más importante de todos muere en el otro, y sigue vivo en uno. Mi amor intenta sacar la mano de la tumba, se pierde en gritos desesperados por ser oído. Nadie escucha, está enterrado vivo, asfixiandose. Porque estar sepultado y muerto como el tuyo no molesta ni se siente, como cuando está enterrado vivo. Cuando morirá? Ojalá sea pronto, una agonía así a veces suele ser eterna. Angel de la muerte, dulce angel negro de la noche, escucha sus sollozos y liberalo de su tormento.

19/2/17

Dimensión oscura

  Le vendería mi alma al diablo por lograr de nuevo en tu rostro las sonrisas que tenía la capacidad de hacer aparecer, esas   auténticas que se combinaban con tu mirada de amor verdadero. Estoy en este limbo , en un oscuro universo paralelo que me hace ver la lejanía de lo inalcanzable, eso que alguna vez tuve pero que hoy quedó del otro lado. Ya no puedo atravesar ese grueso vidrio a la realidad que me hacía sentir en una nube de oxitocina recíproca. Ahora todo es oscuro, frío, distante, filoso y peligroso. En este lado abunda la preocupación, el caos, la sangre, la culpa, la desdicha. Cuando pisas el suelo, en este lado, tus pasos se adhieren a la superficie pegajosa de lo putrefacto que está muerto hace meses, pudriéndose pestilente. Miro a través de un impenetrable y sólido cristal, la realidad inalcanzable, lejana, irrecuperable. En esta dimensión en la que estoy atrapada  la mente se comporta diferente, solo se fabrican pensamientos malditos, infelices, desesperanzados. Solo se respira tormento. Falsas esperanzas. Sensación de vacío. Expectativas imposibles. Ansiedad de escuchar o leer esas dos palabras de cinco letras en total que tienen ese efecto metafísico en el alma, esa caricia al espíritu. Hace tanto ya no lo escucho, siento que está del otro lado , en el lado luminoso refugiado para siempre en un pasado inaccesible, latente, pero muerto ya para este oscuro presente. 
El demogorgon se alimenta de mis falsas esperanzas y crece cada vez más. Siento que ya es imposible volver al lado luminoso. Estoy atrapada en un bucle de tiempo siniestro, asfixiante. Y no puedo salirme...